Historia y Patrimonio Cultural

   Parece probable que el origen de Pozoblanco se sitúe en torno a mediados del siglo XIV, como consecuencia de la huida de habitantes del vecino Pedroche a causa de la Peste. Otras hipótesis apuntan a que dado que los habitantes de Pedroche tenían que pastorear en tierras cada vez más alejadas de la ciudad, en lugar de acudir cada día al pueblo, formaban núcleos pequeños donde hacían su vida diaria. Así, cuando estos núcleos crecieron formaron los distintos pueblos de la comarca, entre ellos Pozoblanco.

   Se cree que los primeros asentamientos se realizaron en el hoy llamado barrio del «Pozo Viejo», al pie de un cerro, y alrededor de un pozo de brocal blanco debido a la costumbre de enlucir y encalar los brocales cuando se hacían de ladrillo, y no de bloques de granito como era más corriente, siendo este el origen del nombre del pueblo. El brocal de ladrillo es representado en el escudo municipal. Otras hipótesis sostienen que los pozos adquirían un nombre, normalmente de quien los cerraba en caja, y existió un pozo llamado Pozo del Blanco por la zona de la calle Encrucijada, que pudiera haber dado el nombre al pueblo.

   El gentilicio popular de «tarugos» viene de la denominación que se hacía por la zona a los troncos de madera (tarugos de madera). Antiguamente, las personas de Pozoblanco practicaban comercio con leña. La distribuían en un camión y, al llegar al pueblo donde se iba a vender la mercancía, hacían sonar la bocina. La gente cuando iba al trabajo los oían llegar. Salían por las ventanas avisándose unos a otros y gritando: «¡¡Ya vienen los tarugos!!», refiriéndose a los troncos de madera. Al final se quedaron con dicho nombre todos los habitantes de la ciudad.

   En un principio, Pozoblanco dependió administrativamente de Pedroche hasta que, alrededor de 1478, obtuvo el título de Villa, posiblemente de manos de los Reyes Católicos. Durante la Edad Moderna, y más concretamente desde 1560 hasta 1747, la historia de Pozoblanco va ligada a la de las llamadas Siete Villas de los Pedroches (PedrocheTorremilanoTorrecampo, Pozoblanco, Villanueva de CórdobaAlcaracejos y Añora) hasta 1836 en que se produce la ruptura de esta comunidad y las tierras comunales son repartidas entre estos pueblos. Pozoblanco obtuvo el título de ciudad de manos del rey Alfonso XIII el 22 de abril de 1923.

   Durante la guerra civil española el municipio se vio seriamente afectado por la misma, aunque se mantuvo fiel a la República durante toda la contienda. En marzo de 1937 tuvo lugar la batalla de Pozoblanco, en la que las fuerzas del general Queipo de Llano intentaron conquistar esta localidad. La resistencia republicana, no obstante, frustró este intento y las tropas del Ejército Popular al mando del teniente coronel Joaquín Pérez Salas lograron obtener una destacada victoria sobre las fuerzas del bando sublevado.​ A finales de marzo de 1939 fue conquistaba por los ejércitos del bando franquista.

   El 26 de septiembre de 1984 en la plaza de toros, Francisco Rivera Paquirri, compartiendo cartel con El Yiyo y El Soro, fue cogido por el toro Avispado, de la ganadería de Sayalero y Bandrés. La cornada le rompió las venas ilíacasafena y femoral, por lo que resultó muerto cuando era trasladado a un hospital de Córdoba.

Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno y antiguo Hospital. La Capilla, forma parte de manera muy arraigada a la tradición de Pozoblanco. Se construyó en 1623 por la Hermandad de Jesús Nazareno y en su estructura original constaba con una entrada a un patio de cipreses, coronado en el centro con una cruz de granito, que actualmente está incrustada en la pared lateral de la capilla actual. Otra peculiaridad es que las iglesias solían estar orientadas de este a oeste, pero ésta en particular, está orientada de norte a sur.

   Fue en su origen, hospital de huérfanas, financiado por limosnas de feligreses y en el año 1930 fue derribada totalmente, y se construyó una capilla totalmente nueva, la que podemos observar hoy frente a nosotros, obra de Juan Bautista Caballero. Entre la capilla y el patio hay una pequeña torre con campanario que data de finales de 1700, y en la sacristía se encuentran diversos objetos que se encontraron extraídos de enterramientos ubicados dentro del recinto de la iglesia primitiva. Además, dentro de sus muros, está enterrado Diego de la Cruz que fue el fundador del hospital original.

   La imagen más importante de su interior es la de Jesús Nazareno, una talla que data de 1616, y la única de las imágenes con las que constaba Pozoblanco que se salvó de la Guerra Civil gracias a un albañil, gestor del antiguo hospital que la emparedó. Cuando el conflicto bélico cesó, encontraron la imagen intacta, por ese motivo, hoy en día es venerada con gran devoción. Dentro de la capilla destaca el retablo, obra de Hernán Ruiz II proveniente de la famosa familia de arquitectos cordobeses, que lo realizaron con materiales traídos de la Mezquita- Catedral de Córdoba. También consta de diversas vidrieras representando a los fundadores del antiguo hospital, a la Virgen de Luna entre otras, y obras renacentistas con carácter de la Inmaculada Concepción.

   De esta capilla, la madrugada del Viernes Santo, se realiza uno de los momentos más singulares de la semana santa Pozoalbense: El pregón. En él, se representa la sentencia de Poncio Pilato a Jesús, y se realiza en la plaza, bajo la atenta mirada de todos los pozoalbenses y visitantes que se animen a descubrirlo.

Iglesia de Santa Catalina. Nos encontramos ante la iglesia más grande del municipio y una de las más grandes de la comarca. En sus inicios,en torno al S.XVI se construyó una primitiva iglesia de reducidas dimensiones, de planta basilical y con tres naves, la central mas amplia y elevada que las laterales, en material de madera y cañizo. Carecía de capillas, por lo que su planta era prácticamente un rectángulo perfecto. También en el exterior, en la parte sur del crucero, se abrían unas ventanas exageradamente bajas y actualmente cegadas, cuya función era permitir la circulación del aire fresco por toda la iglesia, para disipar los posibles malos olores que se desprendían de las tumbas adyacentes, ya que en siglo XIX se utilizaba el interior de la parroquia como cementerio.

   A lo largo de los años ha sufrido diversas modificaciones, ya que en varias ocasiones a lo largo de los siglos, se ha ido derrumbando a causa de los materiales de baja calidad, de las adversidades bélicas y saqueos (En la guerra civil incluso llegó a utilizarse como taller mecánico), hasta llegar a la iglesia que podemos ver hoy en día, terminada en el siglo XIX, donde se alza una majestuosa cúpula, una sola nave con planta de cruz latina y la torre tan característica, visible desde bastantes puntos de la localidad. Como se financió con donaciones de habitantes, originalmente se proyectó que constase con dos torres similares, pero por la falta de fondos, se quedó solamente la primera de ellas, la que podemos observar hoy en día.

   Dentro de la Iglesia, podemos encontrar diversas obras de imaginería, todas adquiridas después de la guerra civil, ya que el conflicto acabó con todas las imágenes antiguas. La imagen de la titular, Santa Catalina, preside el retablo central. Otras tallas importantes que encontramos son la imagen de Jesús resucitado, el cristo de la Caridad, la patrona de Pozoblanco, la Virgen de Luna, que está en la iglesia cuatro meses al año, y la virgen de los Dolores entre otras tallas importantes. Las obras pictóricas también son numerosas, realizadas en su mayoría por Rafael Díaz Peno.

   Dentro de la iglesia, también encontramos la lápida sepulcral de Juan Ginés de Sepúlveda, un sacerdote católico español que fue cronista de Carlos I de España y V de Alemania y preceptor de Felipe II.

Ermita de Jesús de la Columna. Esta pequeña iglesia y oratorio, situada entre la plaza y la calle Jesús, fue edificada sobre un antiguo mesón a principios del siglo XVIII, prolongándose las obras desde 1700 a 1717. El edificio y la primitiva imagen de Jesús de la Columna fueron costeados con diversas corridas de toros y otros ingresos.

   Consta de una única nave rematada con bóvedas de medio cañón, con lunetos y arcos fajones, elementos que le otorgan un tono barroco muy característico de las ermitas de la zona. Destaca la hermosa fachada de granito, que constituye una de las más interesantes muestras de la arquitectura religiosa de la población. La ermita estuvo vinculada desde su construcción a la Escuela de Cristo, ya que fueron los miembros de ésta quienes la levantaron y la mantuvieron a sus expensas. A la Escuela de Cristo debemos también la costumbre de salir a interpretar los Cantos de Pasión, entonados por las calles de Pozoblanco en las noches de los sábados de Cuaresma y cuyas letras proceden de los Evangelios que serán leídos en la misa del domingo siguiente.

   Actualmente en ella se venera la imagen de Nuestra Señora de las Mercedes, en cuyo honor celebran los pozoalbenses su feria; esta imagen fue realizada en el año 1942, en Olot (Girona), por los sucesores de José Janet y tuvo un coste de 1.128 pesetas.

Parroquia de San Bartolomé. La parroquia es una de las más antiguas de Pozoblanco. Consta de todos los elementos característicos de las parroquias del norte de la provincia: una nave única, con arcos trasversales de granito apuntados que se elevan sobre pilares adosados, algo muy típico en las construcciones del S.XVI.

   El edificio de la actual parroquia tal como hoy la conocemos se reconstruyó en el año 1955, aprovechando los restos de la antigua ermita dedicada a su titular y que estaba emplazada en el mismo lugar desde el siglo XVI, pero con la diferencia del cambio de orientación al establecer la parroquia moderna.

   Es de destacar la portada de medio punto instalada hoy en el lado del evangelio, y que en su momento estaba incorporada a la fachada principal del templo, orientada al poniente y a la que se accedía por la pequeña glorieta situada actualmente en la parte trasera de este.

   En su interior se venera la imagen de Jesús Rescatado o Cristo de Medinaceli, que cuenta con gran devoción entre los pozoalbenses y especialmente entre los habitantes de este barrio. Este rescatado, es obra del escultor cordobés José Callejón, quien lo realizó en el año 1956. La talla es de madera y escayola y ha sido restaurada posteriormente por Juan Manuel Martínez Castillo.

La Parroquia de San Sebastián.  Es una de las parroquias más antiguas de Pozoblanco. Su origen data del S.XVI, siendo originalmente una ermita y sufriendo posteriormente, en el siglo XIX, reformas de ampliación para poder dar cabida a sus numerosos feligreses. En el exterior destacan, en la fachada principal, su atrio delantero coronado con bóveda de aristas y el frontis adornado con secciones de curvas y contracurvas, acabado en una robusta espadaña con dos vanos rematados por arcos de herradura.

   En su interior, el retablo que preside la estancia es neobarroco, de tres calles, y acoge la imagen de su titular: san Sebastián. En su interior destaca el cuadro con la imagen del Perpetuo Socorro, obra de influencia bizantina que contrasta con la imaginería religiosa popular de la zona, caracterizada por un mayor realismo y sus vidrieras, representando los siete sacramentos.

  San Sebastián se convirtió en toda la cristiandad en el eje central de los ritos católicos de profilaxis contra la peste, cuando se definieron las ceremonias rituales para hacer frente a la epidemia. Se fundaron ermitas en las afueras de las poblaciones bajo la advocación de este santo para ser utilizadas como lugar de reclusión de los contagiados. Actualmente , en su interior se venera a la Virgen de La Soledad, talla que procesiona el Viernes Santo y cuya cofradía es de las más numerosas de la localidad.

Capilla de los Padres Salesianos. También llamada iglesia de San José, es una iglesia que se construyó anexa al edificio escolar ante la necesidad de un lugar de oración. Es obra del arquitecto Pozoalbense Juan Bautista Caballero Cabrera, en el primer tercio del s.XX.

   Iglesia de una sola nave de gran altura y planta rectangular rematada con presbiterio de planta poligonal. Sobre el zócalo a modo de base, se levanta un pequeño plinto sobre el que sealza una columna de orden toscano, que soporta el peso del arquitrabe, friso y cornisa. La parte superior de la cornisa se corona con dos pináculos en los que se abre un óculo que proporciona luz al interior a través de una vidriera. Sobre éste óculo se levanta una imposta que da paso al muro hastial, en el que se abre una hornacina. La fachada se encuentra rematada por una soberbia espadaña, cuya campana porta el nombre de María Auxiliadora y fue colocada en el año 2001. La fachada está delimitada por cerramientos de sillería que su parte posterior está coronado por sendos pináculos.

   Tras la guerra civil, como muchos otros lugares de Pozoblanco tuvo que ser reconstruida, y actualmente en su interior destaca la imagen de María Auxiliadora, imagen muy venerada entre el barrio y sus fieles.

   También es hogar de la Virgen Ntra Sra de la Amargura y de Stmo Cristo del Perdón, que procesionan el Jueves Santo por las calles de la localidad. También, en el altar mayor y en la capilla lateral, son importantes las pinturas murales realizadas en el año 1950 por los artistas sevillanos Rafael Blas Rodríguez e hijo.

Ermita de San Antonio. Situada en uno de los extremos de la ciudad, esta ermita que, en origen se llamaba de Santa Marta, se erigió en el siglo XVI. Dos siglos después se restauró, momento en el que se colocó el empedrado del pequeño pórtico que protege su portada adintelada.

   Desde este lugar puede observarse uno de los atardeceres más bellos de la zona.

   Su arquitectura consta de una sola nave sin crucero. Destacando en el exterior un pequeño pórtico, que cobija una portada adintelada, hecha de piedra labrada y adornada. En su lado norte se abre la capilla dedicada a San Antonio, construida por Miguel Bautista Bejarano hacia mediados del siglo XVIII.

   Acoge también una famosa verbena en vísperas de San Antonio en honor al titular, y es fuente de leyendas y tradiciones como el ser la ermita a la que debían dirigirse las mozas solteras para tirarle “el pincho” a San Antonio y que pudiesen encontrar novio. También se reunían en concejo los regidores de las Siete Villas de los Pedroches, acto que se hacía habitualmente en la ermita de Piedras Santas en Pedroche.

Ermita de San Gregorio. La ermita de San Gregorio se sitúa en el camino de Añora y data del primer tercio del S. XVII, iniciándose las obras en 1604. En 1625, consta que sólo se han construido los muros, haciéndose responsable de las obras en 1629 el maestro cantero López Portillo. La carpintería y madera corrió a cargo de Andrés del Olmo, de Puertollano, y de Diego López Cerezo, el mismo que construyó la cubierta de la primitiva ermita de Jesús Nazareno.

   Se organiza en tres naves, formadas a cada lado por tres amplios arcos de medio punto, de igual modo que la primitiva de San Sebastián, arcos que descansan sobre columnas toscanas de granito con basa rectangular, cubriéndose la nave con sencilla techumbre de madera a dos aguas. A los pies luce una gran portada de granito, con arco de medio punto encajado entre dos columnas toscanas que sustentan, al igual que lo hace la abultada ménsula situada en la clave del arco, un entablamento decorado con círculos y bolas. La portada orientada al sur presenta una composición más sencilla, bordeada con un alfiz decorado con molduras de tipo caveto y media caña.

   En los primeros años de la década de 1640 se amuebla el edificio, y en 1645, los representantes de las Siete Villas celebran la primera reunión en la inaugurada ermita.

   En su interior, se encuentra su titular San Gregorio. En cuanto a la imagen ya existía una desde el siglo XVI en la iglesia de Santa Catalina, la cual fue sustituida a principios del siglo XX debido a su estado deteriorado. La nueva imagen sobrevivió tres décadas hasta que fue destruida en la Guerra Civil, y finalmente la imagen actual fue adquirida tras acabar la guerra.

Santuario de la Virgen de Luna. El santuario de la Jara, está situado en plena dehesa, a medio camino de los pueblos de Villanueva de Córdoba y Pozoblanco.

   Se tienen noticias del mismo desde el SXVI, pues en noviembre del año 1590 cuando se registra una partida de 14,758 maravedíes, gastados en hacer una portada de cantería labrada. En años anteriores se contabilizan otros gastos para construir un pozo, levantar la cerca exterior y otras labores de conservación y mantenimiento de la ermita.

   A partir del S. XVII y hasta el XIX, sufre diferentes transformaciones para su mejora y ampliación. El templo presenta tres naves, señaladas con arcos y columnas, disponiendo de crucero, rematado en cúpula, que al exterior forma una caja poligonal con linterna, típica de las ermitas serranas, antecede con un pórtico con tres arcos apoyados en columnas de granito. El retablo primitivo, ya derruido, fue realizado en el año 1679 por el maestro ensamblador Alonso Sánchez de Medina a instancias del presbítero Alonso Martín de Villaseca, hermano de Marta Peralbo.

   Es hogar durante los meses de otoño e invierno, de la imagen de La Virgen de Luna, patrona de ambos pueblos. El santuario está edificado justo en el lugar donde según la leyenda, apareció la Virgen de Luna y pidió que se edificara en medio de su amada jara.

  La romería de traída de la Virgen de Luna se celebra en Pozoblanco en el mes de febrero, donde el domingo que corresponde, los habitantes se desplazan al santuario para realizar un día de convivencia y romería y preparar a la Virgen para su traída al Pueblo. También es tradición, tirar de la soga de la campana de este santuario ese día.

Cruz del Becerril

Está situada en la Ronda de los Muñoces número 100, al margen de la ca Cañada Real Soriana junto a la carretera que va hacia Villaharta. Su nombre hace alusión a la fuente del mismo nombre donde se localizaba en el paraje donde se ubica la cruz.
También se la conoce como la Cruz del Ciento, haciendo alusión a un prostíbulo que se conocía con el mismo nombre.
Cruz del Doctor

Se trata de una cruz típica de la serranía de Córdoba. Situada en la Cañada Real Soriana, al margen de la localidad en dirección al vecino pueblo de Villaharta. Se erigió en el año 1573 para conmemorar al ilustre pozoalbense Juan Ginés de Sepúlveda, que fue cronista real de Carlos I y tutor de Felipe II. La cruz se localiza en el lugar exacto de su fallecimiento ya que se encontraba en su finca de retiro invernal “huerta del gallo” viendo que la muerte se le aproximaba y se dispuso a partir hacia su localidad natal, Pozoblanco, falleciendo a las puertas del pueblo.
Cruz de Caña la Pila

Cruz situada en el margen derecho de la carretera de la Canaleja que une Pozoblanco con Obejo, en el punto kilométrico 9,4. La cruz es de pequeña altura, tan solo 1,6 metros y sobre ella, tiene grabada una leyenda. Toma su nombre el paraje donde está ubicada.
Cruz del Portezuelo

Situada en el margen derecho de la carretera dirección al Cerro de las Obejuelas, toma el nombre de la zona en la que se encuentra. Según la leyenda popular, cerca de este lugar, en la noche del 6 de febrero de 1930, dos personas se perdieron a causa de un temporal de nieve, uno de ellos, llamado Sebastián Rodríguez Plazuelo. Murió congelado por ello, así que es también conocida como “la cruz del pasmao”.
Cruz del Mohedano

O también conocida como Cruz del camino del Mohedano, se sitúa en el margen izquierdo del camino del mismo nombre. Según la leyenda popular, la cruz se levantó para señalar el lugar donde falleció un hombre a consecuencia de un accidente.
Cruz del Torilejo

También conocida como “Cruz del Cantalejo”, su construcción fue datada en el año 1754 y se localiza en la intersección de la calle Encrucijada y el camino de Matajacas. Se denomina Cruz del Torilejo porque como muchas otras, toma el nombre del lugar donde fue erigida. Es también una cruz de término ya que se encuentra en la salida del antiguo camino que iba de Pozoblanco a Villanueva de Córdoba.
Cruz de la Unidad

Cruz situada en el lugar donde anteriormente se localizaba la cruz de granito “Molino de Viento”. Se construyó en 1962 durante el mandato de Don Luis García Tirado con el fin de representar la unidad de todos los habitantes de Pozoblanco, divididos durante la guerra civil española de 1936 a 1939.
Tuvo un coste de 178.000 de las antiguas pesetas y se sufragó en aquella época, principalmente, con festivales taurinos benéficos. El diseño corrió a cargo de Don Ramón Cano, aparejador municipal y fue erigida por Don Antonio Arévalo, maestro de obras del Ayuntamiento de Pozoblanco. Hoy en día es uno de símbolos de Pozoblanco.
Cruz de Hierro

Cruz situada en el comienzo de la carretera dirección a Añora, junto a la antigua subestación eléctrica de la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya.
Su construcción data de 1822 y originalmente, esta cruz se encontraba en el antiguo cementerio de Pozoblanco ubicado en una zona denominada “Campo Chico”. En 1923 la cruz se trasladó a su lugar actual, conocido como “cercado de hierro”, de ahí proviene su nombre de “Cruz de Hierro”.
Cruz de los Llanos

Pertenece al tipo de cruces conocidas como “de término”, que se localizaban a las salidas de las poblaciones. Los habitantes creían que este tipo de cruces protegían la localidad de enfermedades y de la miseria. También conocida como “Cruz del Musgaño” o “Cruz del Jaramago”, está situada en la Prolongación del Paseo de los Llanos en la carretera conocida como la Canaleja que une Pozoblanco con Obejo.
Cruz del Cementerio

Situada en el cementerio de Pozoblanco. Es una cruz de 3 metros de altura. Es de basamento escalonado de granito en el que se asienta la columna que es de otro tipo de material blanco con una serie de adornos y labrados.
Cruz del Lejío

Cruz desaparecida en la actualidad. Se localizaba en la Avenida Villanueva de Córdoba en la zona conocida como “Las cuatro esquinas”. Se encontraba formando parte de la vía sacra, que nacía en esta cruz y transcurría siguiendo todo el camino de la circunvalación, conocido a finales del siglo XIX como callejón ancho hasta llegar al cementerio viejo. Esta vía sacra era la seguida por la cofradía de la Vera Cruz para cumplimentar los actos públicos de suplicio.
Cruz de San Gregorio
Cruz desaparecida en la actualidad, se localizaba en la explanada de la ermita de San Gregorio. Con la reforma de toda la zona de explanada de la ermita de San Gregorio, se construyó una nueva cruz y se colocó en el lugar que estaría la antigua y extinta, que es la que podemos contemplar hoy en día.
Cruz del Risquillo

Los primeros documentos de su existencia datan del año 1888. Su nombre se debe a la plazoleta donde esta se localiza. En esta cruz se cuenta que el párroco de Santa Catalina abandonaba el acompañamiento del cortejo fúnebre y el capellán del cementerio se hacia cargo del resto del recorrido hasta dar sepultura al difunto.
Cruz de la Portería

Los primeros documentos de su existencia datan del año 1630, en la actual calle Feria, empotrada en la fachada del edificio del cruce con la calle Romo. Conocida en la antigüedad como la Cruz del Pilar, se encontraba situada en la mitad de la encrucijada que formaban las actuales calle Feria, Obispo Osio y San Sebastián. Después, fue colocada en las proximidades de los edificios, cuando por su situación obstaculizaba el libre deambular de carros y acémilas. Al llevar a efecto la renovación del pavimento en el primer tercio del siglo XX, la cruz fue recuperada por Sergio Sánchez que junto con otros devotos la adosaron al muro de una casa próxima, donde se conservó hasta el derribo de la misma. Posteriormente se construyó un edificio moderno, siendo sustituida la cruz original por una cruz formada con planchas de granito. Toma el nombre del lugar donde se encuentra, llamado Portería, por ser en su momento salida y entrada del camino que llevaba a Montoro.
Cruz de Nuestro Padre Jesús

Erizada en 1629, se localizaba dentro del patio de acceso a la antigua ermita de Jesús de Nazareno. En 1930 la ermita fue derribada y se construyó la capilla tal y como se conoce en la actualidad. La cruz actualmente se encuentra integrada en la fachada lateral derecha de la capilla de Jesús Nazareno
Cruz del Cerro y calle Fernández Franco

Localizada en la Plaza del Cerro, está documentada desde finales del siglo XVI. Su enclave en lugar elevado, ha presentado desde siempre un gran atractivo para la religiosidad popular y ha estado vinculada a lo largo de la historia con numerosos rituales religiosos, como por ejemplo el Vía Crucis del Nazareno en la madrugada el Viernes Santo, la romería de la Virgen de Luna y la procesión del Corpus Christi.
Cruz de los Lagartos

Cruz localizada en la calle Virgen de Luna. Se tienen datos de su existencia desde el año 1868. Es de las denominadas cruces de término ya que se encuentra en la salida del camino hacia el santuario de la Virgen de Luna. Cerca de la misma se entona la salve de despedida en la romería de llevada de la Virgen de Luna, de retorno a su santuario. Según la tradición el nombre le viene de una familia que vivía en las inmediaciones y eran conocidos como apodo “los lagartos”
Cruz Venta Caida

 Situada en el camino de la Virgen de Luna, en el punto kilométrico 3,5. Fue construida en el año 195 por Rafael Muñoz Parra. Forma parte del ritual de la romería de la Virgen de Luna. En las proximidades de la cruz la cofradía con todos sus hermanos rompe filas en la “romería de llevada” y vuelven a establecer la formación de las filas en las “romería de traída”.
Cruz de la Cogochuela

Reconstruida en el año 1955 por Rafael Muñoz Parra. Está ubicada en el camino de la ermita de la Virgen de Luna, es el primer lugar dentro del camino donde se avista el Santuario de la Virgen de Luna.
En la romería de traída de la Virgen de Luna, se realiza por parte de los hermanos cofrades una descarga de escopetas con la bandera desplegada.
Cruz del Santuario de la Virgen de Luna

Ubicada en la explanada del Santuario de la Virgen de Luna, está ligada a la tradicional romería de la traída y llevada de la Virgen de Luna desde Pozoblanco. Fue erigida en el año 1642, aunque la original fue robada en 1936 por una Brigada Internacional en la guerra civil española.
Cruz de Arévalo

Ubicada en la explanada del Santuario de la Virgen de Luna, está ligada a la tradicional romería de la traída y llevada de la Virgen de Luna desde Pozoblanco. Fue erigida en el año 1642, aunque la original fue robada en 1936 por una Brigada Internacional en la guerra civil española.

Casa de las Obispas. La casa de las obispas es un edificio que tiene sus orígenes en el siglo XIX, y recibe su nombre por las hermanas Josefa e Hilaria Moreno Pozuelo, sobrinas del obispo José Proceso Herrero y Pozuelo. En los años 50 del pasado siglo, estas hermanas fueron reconocidas por su labor y el Ayuntamiento de Pozoblanco les dedicó una calle. Entre otras cosas, donaron el terreno para la construcción del colegio salesiano. La casa está situada en la actual calle Doctor Rodríguez Blanco.

   La documentación habla de su construcción a principios de los años 40, cuando fue reconstruida, pues en el periodo de la Guerra Civil fue destruida en un bombardeo. Hasta el fallecimiento de las hermanas se usó como vivienda familiar. Cuando estas fallecieron, en su testamento donaron la casa como sede de una residencia femenina, más concretamente a la congregación de las Hermanas Concepcionistas con el objeto de continuar con la labor educativa y de enseñanza que para entonces ya desarrollaban en Pozoblanco.

   La conocida como la “casa de las Obispas” es una vivienda señorial de tipología “casa patio”. Construida con estructura de muros de carga y forjado de planta primera de viguetas metálicas y bovedillas tabicadas. Cuenta con patio delantero ajardinado, cerrado por una verja de forja sobre basamento de granito de fina labra vista a dos caras.Tiene un patio central cubierto con montera acristalada, en torno al cual se articula la distribución de las dos plantas de la vivienda. En la planta baja de la fachada se utilizó la sillería de granito, en la planta altasolo son de sillería los apilastrados, la cornisa y el sotabanco que oculta el tejado Es de destacar el completo trabajo de cerrajería de toda la casa, cancela, verja, baranda de la escalera interior y corredor, balcones, rejas en puertas y ventanas, todo realizado en forja de trazado sencillo con remates y adornos de fundición La construcción de las armaduras de madera para soportar los tejados de los edificios, conocida en otro tiempo, como carpintería de armar o “carpintería delo blanco” por ser las maderas claras, fundamentalmente de pino las que se utilizaban, tienen gran tradición en nuestro país, su mayor exponente, las “armaduras de lazo”, aconteció en la época de los Austrias donde los maestros carpinteros desarrollaron sus habilidades en trazados, ensambles y terminaciones, cuando se requería que además de funcional, la estructura tenía una función estética por quedar vista, o sea, no tener falso techo o “cielo raso” que la ocultara.

   Actualmente es un centro parroquial perteneciente a la Iglesia de Santa Catalina.

Edificio del Ayuntamiento. El ayuntamiento de Pozoblanco se localiza en el mismo lugar donde antiguamente se situaban las casas consistoriales.

   Obra del arquitecto Pedro Alonso Gutiérrez, el edificio presenta un estilo neoclásico, con formas simples, rectas y buscando la pureza y la colorimetría. Su fachada de granito es seña de identidad de la localidad y de la comarca en general. Presenta también, una monumental puerta con arco de medio punto, balcón central monumentalizado sobre dos imponentes ménsulas laterales con reja central y muretes laterales compuestos con plinto, ábaco y cornisa, coronadas con dos esculturas de león. Estas esculturas no son las originales, ya que, por su deterioro y su conservación, se sustituyeron por una copia más moderna, refugiando las originales dentro del hall del ayuntamiento. Si hoy en día nos acercamos a ellas, podremos contemplar que, dentro de la piedra de granito, hay fósiles, señal de que quizá en tiempos muy remotos, el mar llegaba hasta esta zona de Los Pedroches.

   En su interior también, podemos observar el escudo de Pozoblanco con un fondo azul, en la parte baja una terraza de color verde, que simula un trozo de terreno, a la derecha un pozo de color blanco, y sobre el pozo un gallo mirando hacia la derecha, hacia el este, al sol naciente. En la parte izquierda una encina, muestra principal de la flora de la comarca. La forma del escudo es ovalada y con una orla de pergamino. El timbre es una corona real abierta compuesta por un aro de oro enriquecido de piedras preciosas con ocho florones en forma de hojas de apio, con una perla cada una de ellas. En el vestíbulo, recae en una doble tanda de arcadas con un magnífico juego de arcos de medio punto, siendo los centrales más anchos y peraltados que los de los flancos laterales, sostenidos por columnas de mármol beige.

   Las escaleras, en origen fueron diseñadas para subir al edificio en ambas direcciones pero por insuficiencia del terreno de fondo para acometer las mismas y ante la negativa de los vecinos colindantes a ceder el terreno, se modifica la planta primera respecto de las escaleras y se queda como la contemplamos actualmente. En el ascenso a las escaleras encontramos una placa negra de mármol, con una alusión muy elocuente de la función y porte que han de guardar los Regidores a tenor de sus funciones.

  El Salón de Plenos del Ayuntamiento está completamente forrado de madera que fueron tratadas y vueltas a reutilizar procedentes de otras dependencias en la reforma que fue inaugurada el 19 de julio de 1990.

   El reloj que preside la fachada, modelo Canseco número 4, se fabricó en España con maquinaria francesa en 1889, siendo instalado al año siguiente. Consta de dos campanas, de 65 kilos, y 45 kilos respectivamente y dentro de una de ellas está grabado el nombre del alcalde León Herrero. Termina con una veleta en forma de gallo, símbolo de la localidad. Antonio Canseco era un afamado relojero de aquella época nacido en la provincia de León de aquella época, que estaba en posesión del “Privilegio de Invención en España, Francia y Suiza”, que le permitía montar el tipo de reloj que el mismo diseñaba. Instaló relojes en la Catedral de Madrid, Palacio de Oriente, el Palacio del Escorial y otros muchos.

Casa de la Viga. Localizada en la calle Romo, al lado de la importante plaza del   Pozo viejo, se alza la Casa de la Viga, primera vivienda construida en torno al S.XIV , en el solar que ocupaba la vivienda considerada como la más antigua de Pozoblanco.

  Su nombre lo adopta por la enorme viga de madera de encina que ejercía de sujeción del tejado de la primitiva casa y que ha sido incorporada a la actual construcción.

  En sus instalaciones aparecen muchos elementos propios de las viviendas tradicionales de la zona como: una gran chimenea, cantarera, pila de granito o pozo con brocal de barro. La planta baja cuenta con una zona para la realización de exposiciones temporales y actividades diversas. En la primera planta encontramos la exposición dedicada a Marcos Redondo,un afamado barítono pozoalbense nacido en 1893, donde podemos observar numerosos documentos, recuerdos y distinciones de este eminente artista, muy aclamado en el género de la zarzuela.

La casa del Pozo Viejo es una de las primeras viviendas construidas en Pozoblanco en torno al S. XIV junto a la casa de la Viga.

   En su fachada, es llamativo el dintel labrado que enmarca la puerta, el cual nos permite recordar la historia de la Santa Inquisición; cuyo máximo apogeo tuvo lugar durante la edad moderna. En las villas de la comarca, el Santo Oficio tenía a comisarios que velaban por la Fe y el control de la población. Los comisarios eran los delegados de la Inquisición, sus informadores.

   Para remarcar su tarea, plasmaban su rango y calidad en los dinteles de sus casas; de tal modo que todo aquel que pasara por delante reconocía que la casa estaba consagrada al servicio. Éste es el caso de este dintel, en el que vemos un alfiz con las armas de la Iglesia y del Santo Oficio: las llaves en Sotuer se coronan con un birrete eclesiástico.

   Actualmente, es sede de la Peña Cultural Flamenca, “Agustín Fernández” , peña que realiza innumerables conciertos flamencos y de jazz en la zona de arriba de la casa “la cámara” y que goza de una acústica única y un ambiente íntimo que hace las delicias de todo el que asista a uno de sus conciertos dentro de sus famosos “Los viernes flamencos”. Por este singular enclave ha pasado un importante elenco de artistas como: José Mercé, Chano Lobato, El Cabrero, Esperanza Fernández, Javier Ruibal, etc. También en su planta baja, se realizan talleres y actividades organizados por la asociación de amas de casa del barrio.

La plaza del Pozo Viejo es, sin duda alguna, una de las zonas más importantes de la localidad. Este es, según la leyenda, el lugar más antiguo de la ciudad, origen de Pozoblanco. Datos verídicos no existen acerca del nacimiento, pero una de las versiones más aceptadas cuenta que fue en los albores del siglo XIV. La abundancia de pastos y un paraje privilegiado motivaron la construcción de sus cabañas en torno al arroyo de las Casas y cerca de un pozo. Otra leyenda, menos verosímil, se refiere a la epidemia de peste acaecida en torno a 1345 en la villa de Pedroche. Los pastores huyendo de ella, se establecieron aquí, un plácido lugar con buenos pastos y clima. Construyeron sus cabañas en torno al caserío llamado del pozo blanco.

  En la plaza se ve representado el escudo de la localidad representado por el pozo, el gallo y la encina, ya que Pozoblanco se sitúa en medio de la mayor dehesa de Europa y del mundo. Junto a esta plaza, se encuentra la “Casa de la Viga” que, se supone por la misma leyenda, la más antigua de la localidad.

Teatro El Silo. Las raíces de este actual teatro se remontan a mediados del S.XX, donde el edificio se usaba como silo para almacenar el grano de cereal y que formaba parte del servicio Nacional de trigo, con el que abastecer a la ciudad. Dada su estupenda localización a las afueras de la población y cerca de la estación del ferrocarril (hoy extinta).

  Parte del paisaje de muchas ciudades, en el año 2006 y ante la posibilidad de perder tan singular edificio, se reconstruye como espacio escénico, aprovechando la parte antigua y tradicional del edificio, más otras partes nuevas anexas, haciendo de este lugar un sitio único, obra de los arquitectos José Luis Amor y Juan Salamanca.

   En su interior se conservan aún las torvas de 22 metros donde se almacenaba el grano, así como antigua maquinaria que se conserva para el deleite de los visitantes. La parte más actual alberga el gran escenario, los camerinos, el hall, decorado con fotografías de todas las actuaciones que han ido pasando por sus tablas, un mirador desde el que se pueden divisar otros pueblos de la comarca, y un patio de butacas con capacidad para más de 800 personas, haciendo de El Silo, el segundo teatro más grande de la provincia de Córdoba tan sólo superado por el Gran Teatro de Córdoba.

   Durante todo el año, cuenta con una programación activa y abierta a todo tipo de artes escénicas y eventos como pregones, entregas de premios, óperas, zarzuelas, conciertos, teatros, musicales…etc. Actualmente, es otro de los edificios singulares y sello de identidad de la localidad.

Plaza de Toros. Construida en el año 1912, a causa de la gran demanda de corridas de toros en el s. XIX y XX, la centenaria plaza de toros de Pozoblanco, llamada “Coso de los Llanos” es de las plazas más emblemáticas no sólo de la localidad, si no de España.

   Plaza donde tuvo lugar la cogida mortal del famoso Francisco Rivera Paquirri, en un principio se construyó completamente en hierro. Pero debido al calor y los problemas de dilataciones, se decidió sustituir esta sillería de hierro por gradas de granito, y el hierro anterior venderse, ya que este material estaba en auge por motivo de la I guerra mundial.

   La nueva plaza se vuelve a reconstruir de granito y la nueva ubicación se decide por la existencia de una cantera de granito por la zona del recinto ferial llamada El Pilar de los Llanos, de ahí el nombre “El Coso de los Llanos”.

  La plaza experimentó en 2001 una gran reforma que hizo mejorar notablemente su estética y funcionalidad, si bien respetó rigurosamente su identidad, convirtiéndolo en un coso polivalente capaz de albergar actividades y eventos, no solo taurinos, sino de cualquier otra índole. Aunque se conservó el graderío original de granito, se le dio más amplitud para comodidad de los espectadores. Se remueven todas las edificaciones anexas como cuadras, corrales, ampliación de chiqueros , desolladero y enfermería que son edificadas en la nueva planta. Tiene capilla y sala de exposición, que cuenta con todas las cabezas de los astados que se lidiaron con motivo de la inauguración de la nueva plaza y carteles taurinos desde 1912 hasta la actualidad. Los pasillos de acceso o vomitorios están decorados con cartelería diversa tanto de toreros y faenas como de la historia de la plaza. Dispone de un gran Palco de Presidencia, planta de acceso, planta de galería y planta de tendidos. Tiene tres fachadas a las calles Pilar, Los Llanos y Ronda Plaza de Toros. Tiene un aforo de 5.254 localidades, con una superficie de 7.220 m² y el ruedo tiene un diámetro de 42,40 metros; con cuatros accesos al mismo, la puerta principal o Puerta del Gallo, puerta de Toriles, puerta de salida de cuadrillas que también ejerce funciones de arrastre y acceso a patio de caballos y puerta de acceso a Enfermería.

  La familia Bueno García fue propietaria de la plaza de toros hasta mediados de los años 40. En una fecha posterior se volvió a vender a un señor de Córdoba que la adquirió por 250.000 pesetas. Posteriormente la compra el Ayuntamiento de Pozoblanco, el 21 de abril de 1981, por la cantidad de 9.000.000 de pesetas, pasando a ser de propiedad municipal.

  Parte de sus momentos más icónicos fueron el año de 1945 que torearon en Pozoblanco Conchita Cintrón ( rejoneadora, Chile), Luis Miguel Dominguín (Cádiz) y Pepe Luis Vázquez (Sevilla). El 27 de Septiembre de 1960 en la que Manuel Benítez “El Cordobés” registró el mayor lleno de la plaza en toda su historia, y el famoso año de 1984 cuando la plaza de toros pasa a la historia de la tauromaquia nacional, por ser donde el toro Avispado sesgó la vida del torero de Barbate, Francisco Rivera “Paquirri”, un 26 de septiembre, en la segunda corrida de feria compartiendo cartel con José Cubero Sánchez “El Yiyo”, tristemente corneado mortalmente un año después en Colmenar Viejo en 1985, a la edad de 21 años, y Vicente Ruiz “El Soro”.

Plaza Cronista Sepúlveda. Conocida como Plaza de la Alhóndiga, en ella se situaba el edificio de La Posada, con idéntica estructura de la famosa Posada del Potro que se conserva aún en Córdoba capital y que, como tantos otros edificios de Pozoblanco, ha dado paso a edificaciones más modernas y funcionales.

   Esta plaza está actualmente dedicada al más insigne de los pozoalbenses, Juan Ginés de Sepúlveda, que es el que está representado en el busto que domina la plaza, obra del escultor pedrocheño José Herruzo Álamo desde el año 1947.

Paseo de Marcos Redondo. Paseo muy tradicional de Pozoblanco, dedicado a la figura de Marcos Redondo Valencia, que nació en Pozoblanco, el 24 de noviembre de 1893y falleció en Barcelona, 17 de julio de 1976. Más conocido como Marcos Redondo, fue un barítono español especializado en el popular género lírico de la zarzuela.

   El conservatorio de Pozoblanco y Ciudad Real tienen su nombre. El fondo de Marcos Redondo se conserva en la Biblioteca de Cataluña.

   Muchos aficionados serán los que consideren a Marcos Redondo como el mejor barítono de zarzuela en España. Sus últimos años los pasará en Barcelona, retirado de la escena, hasta su muerte, acaecida el 17 de julio de 1976.

 

Fuente la Ramblilla. Herederas de las primitivas estructuras de fuentes de agua de los manantiales habilitadas en los perímetros de zonas habitadas, ermitas, cortijos, haciendas, pueblos, ciudades, etc., Los caños de vecindad, fuentes de uso comunitario, nacen en el siglo XIX como dispensarios de agua potable no contaminada, proporcionada por una red de canales, que en muchas ocasiones aprovecharon los antiguos de las galerías filtrantes de agua subterráneas de origen árabe. Algunas disponían de pilones o piletas para abrevadero del ganado.

  Se sitúa en la calle del mismo nombre. Eran sitios al que se acudían los habitantes diariamente para proveer a los domicilios de agua de uso común. Se recogía en cántaros normalmente de barro cocido tanto para el aseo como para alimentación.

  Estaban provistos de primitivos sistemas de pistón o palancas de bombeo, fue sustituida de manera progresiva en las poblaciones por bebederos o fuentes de grifo de palomilla primero y más tarde por los más modernos grifos manuales de pinza y otros artilugios más sofisticados.

  En algunas fuentes se comenta, que el Consistorio designaban a una persona que se encargaba de ayudar a llenar los cantaros de agua a la vecindad y de guardar el orden de cola. Persona conocida como “Tubera” o “La Tubera”, que al ser testigos de todo lo que comentaba mientras los ciudadanos llenaban sus cántaros, quedó como sinónimo de chismosa. Término que se usa en la actualidad por esta zona.

La Guizuela. Antigua fuente que se encuentra a las afueras de Pozoblanco, en el camino que conduce a Añora, a unos 2 kilómetros de la población.

  Consta de tres caños, fechados en 1800 y 1896. El primero y más antiguo serviría para el consumo de la población, puesto que vierte sus aguas sobre una superficie plana diseñada para depositar vasijas de recogida. Los dos más tardíos estarían destinados al abastecimiento animal, ya que vierten sobre un pilar abrevadero rectangular accesible para animales.

  La Guizuela tuvo también un uso doméstico, como atestiguan las diez pilas lavadero monolíticas de granito que aún se conservan.

  Los derrames, según Madoz eran utilizados antiguamente por las huertas cercanas.

  Casas-Deza reconoce que La Guizuela tiene «la mejor agua» de las ocho fuentes que se encuentran en los alrededores de Pozoblanco. Desde el punto de vista artístico, destacan los dos frontones de granito adosados al muro de contención, enmarcando los caños y con una cartela que contiene grabado el año de su construcción.

Cajas del Pilar de los Llanos. Esta fuente se sitúa en el borde sur del casco urbano de Pozoblanco, dentro del actual recinto ferial. Las aguas proceden de un pequeño manantial cercano, que surge en el camino de la Virgen de Luna. La fuente es del siglo XVII, y está compuesta por una pilastra baja de salida del agua y un pilar de planta rectangular.

  Junto a esta fuente existió un lavadero de pilas de granito, hoy en desuso y desplazado de su enclave original. El entorno se encuentra excelentemente acondicionado y urbanizado.

  Se trata, como es evidente, de una fuente usada tanto para el abastecimiento humano como animal. Las dimensiones en altura del pretil que forma el abrevadero lo hacían apto para su uso por parte de bestias mayores y menores, y los caños que vertían el agua, al estar situados de espaldas al propio pilar, caían en dirección Norte y Este respectivamente, facilitaban la recogida de agua por parte de los vecinos.

 Este pilar primitivo se surtiría de agua por medio de una pilastra de granito situada en la zona oriental del pilar (un poco desplazada hacia el Norte); los restos de esta pilastra, hoy inutilizada, se conservan próximos a uno de los frontones actuales de salida del agua y consisten en un monolito de piedra de baja altura, con su parte superior redondeada, que aún conserva con claridad la marca del lugar donde estuvo ubicado el caño y una pileta, formada por una piedra de base plana, donde caería el agua antes de llegar al pilar.

   En la parte central del lado Sur de este primitivo pilar (es decir, ligeramente desplazado hacia el Este en el pilar actual) se conservan, igualmente, los restos del antiguo desagüe que, realizado por la parte superior del pilar, proporcionaría las aguas con las que se surtía el lavadero.

El Algarrobillo fue, desde la Baja Edad Media, descansadero para el ganado trashumante de la Cañada Real Soriana Oriental, que unía las provincias de Soria y Sevilla. Esto indica que debía tener una buena fuente de agua para abrevar el ganado.

  Posiblemente fue una de las fuentes más importantes de las que se abastecía la población pozoalbense en la Edad Moderna y Edad Contemporánea.

  En 1840, el historiador cordobés Ramírez de las Casas Deza, señala que el pozo del Algarrobillo, «dista unos 4.000 pasos de la localidad». Desde al menos comienzos del siglo XX y es, además de pozo, lavadero público.

   Será a comienzos de los años 50 del siglo pasado y debido a la escasez del agua de la Garganta, cuando se decide construir la torre de elevación del Algarrobillo, que llevaría el agua hasta el depósito situado junto a la ermita de San Antonio, que aún se conserva. Desde este depósito, el agua del Algarrobillo iba hasta el depósito de la Cruz, aumentando así el caudal de los 40 metros cúbicos diarios de agua que abastecía la Garganta hasta los 450 metros cúbicos diarios.

Plaza de la Constitución. Conocida anteriormente como Plaza de la Villa, fue utilizada hasta los años 50 como mercado de abastos. No tenía jardín central ni fuente, ya que estos no fueron añadidos hasta 1961. 

  Fue utilizado para diversas actividades a lo largo del tiempo al ser un lugar céntrico, desde festejos taurinos hasta proyecciones de cine.

   En esta plaza actualmente se ubica uno de los restaurantes más premiados de la provinciade Córdoba. Káran Bistró, ubicado en el corazón del valle de Los Pedroches, como ellos describen: allí «no se va solo a comer, sino también a divertirse».

  El local, íntimo pero muy coqueto, sorprende por el nivel gastronómico de su propuesta, totalmente centrada en las carnes y embutidos del famoso cerdo ibérico, gran protagonista de la zona de Los Pedroches (jamón, pluma, presa ibérica de bellota…) pero también con productos cultivados en su propia huerta.  

   El chef Carlos Fernández, que procura exaltar los sabores del entorno, defiende una carta de tinte moderno complementada por dos buenos menús: Nuestra Montanera y Nuestra Dehesa. Posee varios premios y reconocimientos a nivel nacional, como un Sol de la guía Repsol y ser recomendado entrando en la lista de la Guía Michelín.

   También a destacar en los alrededores de la plaza la famosa y centenaria confitería “El Chairo” hogar de los famosos dulces tradicionales llamados Negritos, y en la antigüedad, albergue de las Carnicerías Reales.

Parque Aurelio Teno. Este parque rodeado de naturaleza se bautiza en honor al escultor Aurelio Teno. Aurelio nació el 7 de septiembre de 1927 en las Minas del Soldado, en Villanueva del Duque y entre 1936 y 1943 vivió en Córdoba donde se formó artísticamente. Primero, como aprendiz en el taller del escultor Amadeo Ruiz; después, en un taller de platería, y desde 1939, en la Escuela de Artes y Oficios de  Córdoba, donde estudió pintura y dibujo. Fue un escultor y pintor español. Destacó por sus interpretaciones de don Quijote, montado en el corcel. 

   El parque de Aurelio Teno se encuentra junto a el Teatro El Silo. En él podemos encontrar dos piezas singulares: Una escultura, «Monumento al gallo», se encuentra en este parque y simboliza ala ciudad debido a que el origen de Pozoblanco. En el otro extremo podemos contemplar la “cabeza” de una locomotora, símbolo del paso de este tipo de transporte por la zona, hoy ya desaparecido. El ferrocarril que atravesó el Valle de los Pedroches, conocido como el «Ferrocarril de la estrecha», iba desde Fuente del Arco (Badajoz), pasando por Peñarroya, hasta Puertollano. 

   Fue construido por la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya para conectar sus explotaciones mineras y supuso el progreso de Los Pedroches. Llegaron el comercio, los viajeros, la oportunidad de llegar más allá, de exportar las materias primas, de estudiar, de conocer la verdadera revolución industrial. Creció la población, se fundaron pueblos, llegaron maestros, médicos…etc. Fue a últimos de julio de 1970 cuando un automotor Billard procedente de Puertollano hacía el último recorrido por las tierras del valle. 

  En 1993 fue trasladada al municipio de Pozoblanco. Esta locomotora forma parte de los fondos de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y está cedido su uso y depósito temporales al Ayuntamiento de Pozoblanco para su exhibición pública y homenaje al ferrocarril en el municipio.

La Salchi.  Este edificio de gran importancia, tuvo su nacimiento hace casi un siglo y es una gran muestra del patrimonio arquitectónico industrial de un pueblo que comenzó a creer en sus posibilidades y a generar riqueza a través de la ganadería, cuando la industria textil cayó en declive. 

   La Salchi nació en 1924, cuando un grupo de personasdeciden comercializar sus productos agroganaderos derivados del cerdo, y para ello crean un matadero de ganado porcino y la fábrica de embutidos. 

   Así nació Industrias Pecuarias de Los Pedroches, que bajo las marcas In- Pecuarias y Salchi comercializaron jamones y embutidos, y productos envasados en latas como los hígados y riñones fritos echados en manteca. Su ubicación fue estratégica, a las afueras de Pozoblanco, pero cerca de la línea de ferrocarril que unía Peñarroya con Puertollano, dos de los focos industriales y de extracción minera. 

    De esta forma tenían asegurada la distribución comercial de sus productos, además de dar empleo a casi 200 personas durante las épocas de las matanzas. Con el paso del tiempo y la necesaria electrificación de la fábrica, Industria Pecuarias de Los Pedroches comenzó a diversificarse con el envasado y venta de aceite de oliva, de material para instalaciones eléctricas y el suministro de electricidad. Sector en el que actualmente se centra, aunque su sede, está lejos ya, del edificio original. 

   El edificio de La Salchi, con una superficie de 12.000 metros cuadrados y varias fincas adyacentes para posibles futuras ampliaciones, se distribuye en tres crujías regulares que dejan en el centro un amplio patio. En la actualidad no se conservan las construcciones de la parte posterior en la que se estabulaban los cerdos, tan solo la fábrica y matadero. Una de las características de este edificio, además de su regularidad arquitectónica, es la variedad de accesos tanto en la parte central como en las laterales, con un espacio interior amplio al que se suman los sótanos y semisótanos que hacían las veces de secadero. 

   Una muestra más del patrimonio industrial de Pozoblanco, que tras el cierre de sus instalaciones quedó en el olvido hasta que en el año 2009 fue adquirido por el Ayuntamiento de Pozoblanco como propiedad municipal, a la que se hace una reconstrucción y reparación de la techumbre para asegurar su conservación. 

   Forma parte de este entorno de la Salchi y parque aledaño un precioso reloj de sol instalado inaugurado en 2010 con motivo del Año Internacional de la Astronomía. Bajo la iniciativa de la Agrupación Astronómica de Córdoba y el Departamento de Física y Química del I.E.S. Antonio Maria Calero de la localidad. En su diseño intervienen la Delegación de Obras y Urbanismo del Ayuntamiento de Pozoblanco. La hora solar es la que marca la posición relativa de sol respecto de cada lugar.

Recinto Ferial. se inauguró en 1996. Su superficie tiene más de 90.000 metros cuadrados distribuidos para un uso polivalente. Está dotado de: caseta municipal, dotada de zona de oficinas y utilizada para diferentes actos culturales, otra caseta, también utilizada como pabellón polideportivo; un salón de actos equipado para la celebración de eventos y congresos; una zona de oficinas; y un largo etcétera.

   En septiembre se celebran las fiestas en Pozoblanco, en honor a la Virgen de las Mercedes. Las atracciones, actividades y festejos culturales se enmarcan en este monumental y moderno recinto ferial. Otras actividades de gran importancia como la feria Agroganadera, también se celebra aquí. En la entrada principal del recinto, se puede admirar uno de los numerosos Quijotes que forman parte de la obra del escultor Aurelio Teno.

   El Recinto Ferial de Pozoblanco está totalmente equipado para realizar todo tipo de eventos feriales, tanto ganaderos, comerciales y todo tipo de ocio. De entre ellos los más importantes son las Ferias Agroganaderas y Agroalimentarias que anualmente se realizan en él, así como la Feria y Fiestas de Pozoblanco que se celebran en el mes de septiembre cada año. Además de jornadas culturales, sanitarias, congresos y simposios de todo tipo. También alberga la ciudad deportiva, con gran cantidad de pistas y espacios que dan cabida a todo  tipo   de deportes.

Ciudad del Ocio. Pozoblanco está inmerso en la dehesa más grande de Andalucía, una de las mejor conservadas del territorio nacional, y una de las más extensas y antiguas de toda Europa. Este mar de encinas milenarias, rodeado por el conjunto de sierras que lo delimitan, da lugar a un paisaje realmente único, sin duda uno de los mayores tesoros naturales de nuestro país.

   El Campo de Golf de Pozoblanco es, además, el primer campo municipal de España, lo que hace que sus tarifas sean sorprendentemente asequibles, un campo de golf único ubicado en plena dehesa. Tiene un recorrido muy agradable y fácil de hacer a pie, ya que es llano en la mayor parte de sus 9 hoyos. 

   Cuenta con 3 lagos artificiales y dispone de riego en los tees, greens y en todas sus calles, a través de un sistema de riego basado en el reciclaje del agua, que junto a un esmerado trabajo de mantenimiento hacen que el Campo de Golf de Pozoblanco cuente con unas instalaciones a la altura de los jugadores más exigentes, incluido restaurante.

   La ciudad del ocio dispone también de un Club Hípico, donde se celebran todo tipo de eventos, desde alquiler de caballos, cursos de aprendizaje, exhibiciones de todo tipo, lonjas de compra y venta. También tiene servicio de restaurante.

    El Camping Municipal de Pozoblanco se encuentra a tan solo 3 Km. del casco urbano de la ciudad, enclavado en plena dehesa y ubicado dentro del Complejo Turístico “Ciudad del Ocio”. Cuenta con 25.000 m2, en los que se incluyen 57 parcelas, completamente equipadas con toma de luz y agua, con una capacidad de 228 plazas.

   Completan las nuevas infraestructuras: 2 piscinas, bar cafetería, aseos, recepción, supermercado… y todo lo necesario para su disfrute y confort.

   El Camping Municipal se complementa con unas instalaciones municipales deportivas que permiten al visitante disfrutar de diferentes actividades.

   El Ayuntamiento de Pozoblanco crea un mapa patrimonial con más de 50 elementos destacados.

 

 

 

La Fundación Starlight, avalada por la UNESCO, ha otorgado el distintivo de Reserva Starlight a la comarca de Los Pedroches, reconociendo así que nuestros cielos están entre los 9 mejores de Europa para la observación astronómica.

 

Lomo Relleno. Una receta de María Sánchez Merlo. Pozoblanco

Ingredientes: Lomo Ibérico de Los Pedroches. Jamón Ibérico de Los Pedroches. Huevo duro. Cebolla. Ajo. Pan frito. Vino blanco. Sal y Pimienta. Y Azafrán.

Elaboración: Abrimos el trozo….. sigue en el enlace a Gastronomía de Pozoblanco, Lomo relleno

Arroz Cremoso de Solomillo Ibérico y Espárragos Trigueros. Una receta de Alfonso Ángel Calero García. Pozoblanco

Ingredientes: Arroz bomba (500 grs). Solomillo Ibérico de Los Pedroches (1) y Brandy de Jerez (1/2 vaso).  Para el sofrito: Ajo (3 dientes). Puerro (1). Chalota (3). Pimiento rojo (1). AOVE ecológico de Los Pedroches. Tomate rosa grande (1). Espárrago Triguero (250 grs). Habichuelilla verde (200 grs).y Sal. Para el caldo de ave: Gallina (1/4). Hueso de Jamón de Los Pedroches (2). Espinazo (2). Hueso canilla (1). Tocino de cerdo ibérico de Los Pedroches (un trozo). El verde de un puerro. AOVE ecológico de Los Pedroches. Sal. Para el caldo de verduras: La parte dura de los espárragos trigueros. Verde de un puerro. Apio (1 hoja). Cayena (1). Comino. Hierbabuena (2 hojas). Sal. Pimienta en grano. Y AOVE ecológico de Los Pedroches.

Elaboración :Preparamos los dos caldos….. sigue en el enlace a Gastronomía de Pozoblanco, Arroz cremoso

 

 

Gachas de Huevo. Una receta de Manuel Cabrera Vázquez. Pozoblanco

Ingredientes: Leche «Covap» (1 litro). Huevo ecológico de Los Pedroches (8). Azúcar. Canela molida. Harina (8 puñados).

Elaboración En primer lugar separamos… sigue en el enlace a Gastronomía de Pozoblanco, Gachas

Fiestas y Tradiciones

 

    Premios y Reconocimientos del Turismo Familiar. El Ayuntamiento de Pozoblanco ha recibido el Sello de Turismo Familiar que lo distingue como municipio especialmente recomendado para el turismo familiar y que concede la Federación de Familias Numerosas de España (FEFN). Se une al que también otorgó a Pozoblanco la red «The European Family Friendly Municipalities«, siendo la segunda ciudad española que era seleccionada por este organismo continental.

Romería de la Virgen de Luna La romería de la Virgen de Luna goza de muchos años de historia y está ligada a la imagen de la Virgen de Luna, actual patrona de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba.

   Según la memoria legendaria que ha perdurado entre los pozoalbenses, la aparición de la Virgen se produjo en el siglo XV en el quinto de Navarredonda, en plena dehesa de la Jara que compartían las Siete Villas de los Pedroches, entre las que estaba incluida Pozoblanco. Nuestra Señora, se manifestó en una encina a un pastorcillo natural de la villa madre de Pedroche. El zagal intentó en varias ocasiones llevar la imagen a su pueblo natal pero ésta desaparecía en cada intento y volvía a reaparecer en la misma encina. Finalmente se optó por levantarle una ermita en el lugar de la aparición, en medio de la jara, a medio camino entre Pozoblanco y Villanueva de Córdoba.

  La Romería de la Virgen de Luna de Pozoblanco es una de las manifestaciones religiosas y populares más importantes de toda Andalucía, por tener como escenario un entorno natural privilegiado, por la gastronomía ligada a esta fiesta y, sobre todo, por su historia, unida estrechamente a la de su Cofradía, una hermandad con atuendo y reglas militares, que dan a esta celebración un carácter realmente único y auténtico.

   La Virgen de Luna se celebra en el mes de febrero, en pleno invierno, estación atípica si la comparamos con la mayoría de las romerías andaluzas, hecho que le suma aún mayor interés. La fecha viene marcada con la segunda luna llena del año. Es en este día cuando se conduce a la imagen desde el Santuario, donde ha permanecido durante el invierno, hasta la Iglesia de Santa Catalina, en Pozoblanco.

   Aunque la Romería es el evento más destacado, ésta se enmarca en un programa más amplio de Fiestas en honora la Virgen de Luna que abarca un fin de semana en el que se respira en Pozoblanco el ambiente propio de una fiesta grande. Pólvora, color y emoción. Los hermanos siguen rigurosamente, fieles a la tradición, los pasos y normas marcados por sus predecesores. Los momentos y lugares de las descargas están señalados. Su forma de actuar da lugar a una puesta en escena asombrosa incluso para los que lo presencian cada año. Es curioso ver a los hermanos en formación, el Alférez revoloteando con energía la bandera entre una gran nube de pólvora, el característico sonido del tambor y la gente alrededor…

   Un dulce típico de esta romería es el tradicional hornazo, que los niños ofrecen a la Virgen a su llegada al pueblo desde su santuario con su también tradicional ofrenda. “Virgen de Luna, ¿Quieres mi hornazo? Que si no, me lo zampo” y la muestra gastronómica que realizan los hosteleros de la localidad con motivo de la romería donde se realiza una ruta de tapas con las comidas más tradicionales de estas fechas.

  Otro de los momentos destacados es el camino, sobre todo el de vuelta a Pozoblanco. 14 km. de camino que se hacen cortos a través de un recorrido en el que los fieles acompañan a la imagen de la Virgen. Un recorrido limitado por paredes de piedra y rodeado de la belleza de nuestra incomparable dehesa. La Virgen, permanece en Pozoblanco, desde la traída de febrero, hasta el mes de mayo, en la iglesia de Santa Catalina.

Semana Santa Declarada de Interés Turístico Nacional de Andalucía desde el año 2001

   Desde el domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección, Pozoblanco vive una de las representaciones de La Pasión más singulares e intensas de Andalucía. Se trata de un fenómeno sociocultural, turístico y económico de gran importancia en la ciudad. La Semana Santa es el evento más significativo y multitudinario de la primavera pozoalbense. No hay ocasión en que las calles de Pozoblanco estén más vivas porque, aunque destacan la seriedad y respeto con que se contemplan las procesiones, estos siete días se vive una explosión de bullicio, aromas y color.

   Además de una muestra de fervor religioso, esta tradición tan arraigada en nuestra tierra es todo un despliegue de estímulos para los sentidos: el olor a incienso mezclado con los olores de la primavera, el estruendo y la solemnidad de los tambores, o el silencio de la multitud respetuosa, presenciando momentos cargados de emoción.

  La conmemoración de esta Semana es el fruto de mucho de tiempo de esfuerzo y dedicación. Cofradías, hermandades, costaleros, bandas y agrupaciones musicales trabajan codo con codo durante meses y conviven como auténticas familias en torno a esta celebración popular cristiana. Los actos, cultos y preparativos se extienden durante todo el año y, especialmente, durante la Cuaresma. El nacimiento de la hermandad más antigua de Pozoblanco está fechado a principios del s.XVII (año 1605).

Carnaval Celebrado en Febrero, las calles de Pozoblanco se llenan de risas, comparsas y color. Durante dos semanas, se realizan actuaciones de comparsas y chirigotas tanto en el teatro El Silo, como en diferentes locales y barriadas, así como el popular baile de disfraces en la caseta Municipal y el pasacalles del domingo de Piñata.

Rincones y flores Con la llegada de la primavera, Pozoblanco se viste de alegría y color. Los balcones, rejas, y sitios singulares de todo el pueblo se llenan de flores para dar la bienvenida a la cálida estación. Se realizan visitas y concursos y de esta manera el pueblo luce más encantador que nunca.

Cruces de Mayo Muestra popular, donde muchos vecinos de la localidad exponen cruces realizadas artesanalmente por ellos a lo largo de gran parte del mes de mayo y que quedan expuestas para su visita por muchos puntos y barriadas de Pozoblanco

San Isidro y sus muñecas Con motivo de la celebración de San Isidro, se lleva a cabo la realización de las populares muñecas, que al igual que con la fiesta de las cruces, se realizan artesanalmente por vecinos y asociaciones y se exponen de manera pública para su disfrute.

   Esta festividad, está relacionada con la vida y fiesta de San Isidro que tiene su cofradía desde hace siglos y la devoción ha calado en sus habitantes porque sus cofrades han sido siempre de la capa social que ocupa el mayor espectro de sus ciudadanos.

Consiste en la celebración del día del santo, aparte de otras actividades programadas, de manera espontánea en los distintos barrios se hace una muñeca con elementos muy volátiles

   En esto, como en otros aspectos de la vida, se ha conseguido una mayor perfección haciéndolas más artísticas y como más acabadas y perfeccionadas porque hay mayor cantidad de medios para conseguir con el mismo trabajo una perfección que antes se le negaba a nuestros antepasados. La realización es muy laboriosa y por eso las personas que colaboran, reparten y distribuyen entre ellas las funciones y cometidos.

   Una vez que acaba la festividad, las muñecas proceden a ser quemadas con indica la tradición.

San Gregorio  La festividad en honor a este santo se celebra en mayo, de hecho el 9 de mayo es festivo en Pozoblanco por este motivo. También llamado “La feria chica”, las celebraciones se extienden durante todo el fin de semana. Comienza con la quema del corcho, y una misa en honor de San Gregorio, y luego se culmina en una verbena que dura dos días que hace las delicias de mayores y pequeños con también una zona de atracciones ubicada al lado de la ermita.

Verbenas y procesiones Los meses de primavera y verano están llenos de divertidas verbenas en honor a San Antonio, San José, San Bartolomé, María Auxiliadora, La Milagrosa, Corpus Christi y muchos otros citados anteriormente.

   Como marca la tradición se suele seguir el ritmo de otras festividades similares: quema del corcho, procesión, misa y después verbena y diversión.

Feria Agroganadera y Alimentaría del Valle de Los Pedroches. La feria agroganadera y alimentaria del valle de los Pedroches, se celebra durante cuatro días en el recinto ferial de Pozoblanco, en el mes de abril. Con más de treinta ediciones a sus espaldas, dicho recinto se convierte por unos días en una enorme exposición de ganado, maquinaria, gastronomía y empresas dedicadas a múltiples sectores.

  Una feria que hará las delicias tanto de empresarios, con un volumen de negocios significativo, como de los visitantes que se animen a descubrirla.

La Noche Blanca de la Cultura. Desde la concejalía de cultura, se realiza esta iniciativa para poner en valor diversas disciplinas artísticas y disfrutar de las noches de verano en entornos únicos de la localidad. Pequeños conciertos, teatro, danza y mucho más llenan de color esta noche blanca de la cultura pozoalbense.

Folk Pozoblanco. El festival Folkpozoblanco comenzó en 1.986 como una muestra de música y danza tradicional. Durante este tiempo ha evolucionado para mostrar la gran variedad del panorama de las músicas folk, de raiz y étnicas.

   Hoy, más de 25 años después, Folkpozoblanco ocupa un lugar destacado en el panorama cultural y de la música folk por el que han pasado la mayor parte de los grupos y artistas más representativos de nuestro país, como Nuevo Mester de Juglaría, Los Sabandeños, Luar Na lubre, Eliseo Parra, Jaime Lafuente, entre otros muchos. Se celebra en la localidad en los meses estivales.

Open de tenis ciudad de Pozoblanco ATP Challenge. El Open de Tenis Ciudad de Pozoblanco Covap Memorial Fabián Dorado, cuyo nombre completo es Internacionales de Andalucía en Pista Rápida Open de Tenis Ciudad de Pozoblanco Covap «Memorial Fabián Dorado», es un torneo profesional de tenis en superficie GreenSet que se disputa en el verano en la capital del Valle de los Pedroches, Pozoblanco, (Córdoba). Su primera edición tuvo lugar en 1992, y en 1999 dio el salto al ATP Challenger Tour. La superficie de juego es GreenSet y su dotación llegó a ser de 125.000 dólares más hospitalidad, consiguió ser el cuarto mejor torneo profesional de España (junto al Open Castilla y León Villa del Espinar).

   En 2006 se incorporó un Open Nacional femenino. En la edición de 2009 la disciplina femenina dio también el salto profesional dentro del Circuito Femenino ITF,1 celebrado la semana anterior al Challenger Masculino. De esta forma se convirtió en el único evento mundial que llegó a albergar sendas categorías de Challenger Tour. Este evento se lleva a cabo en las pistas de tenis del polideportivo municipal de Pozoblanco, y tiene lugar en los meses de verano.

Festival al Fresco. Celebrado en los meses de verano en el recinto ferial de Pozoblanco, está lleno de pequeños conciertos de música indie y alternativa. Durante dos noches la música es la protagonista.

 

Feria Nuestra Señora de las Mercedes y Feria Taurina. También llamada la feria grande de Pozoblanco, tiene lugar siempre la última semana del mes de septiembre. Se trata de la feria más grande de la zona norte de Córdoba, en la que participan todos los habitantes de Los Pedroches y visitantes de todos los rincones de España.

   El Recinto Ferial de Pozoblanco se llena de luces y farolillos para acoger una fiesta multitudinaria, llena de casetas, atracciones, puestos de toda índole y actuaciones. Se realiza en honor a Nuestra Señora de las Mercedes y conserva la tradición de las dianas que tienen lugar a las 8 de la mañana a cargo de la Banda Municipal de Música de Pozoblanco, recorriendo diferentes barrios de la localidad.

   Durante esta semana se celebran, además varias corridas de toros en las que participan las mejores figuras del toreo y las más afamadas ganaderías, por lo que el Festival Taurino de Pozoblanco, es un referente a nivel nacional para los amantes de este arte.

Rally Ciudad de Pozoblanco. Forma parte del Súper Campeonato de España de Rally y la Copa de España de Rallyes de Tierra. Se celebra en otoño, y se realiza en tramos por todo el municipio.

Slow Music . Las grandes estrellas de la música adquieren un brillo especial en este festival celebrado en plena dehesa de Los Pedroches.

   La primera edición ya bastó para convertir el Slow Music de Pozoblanco en un referente en los eventos musicales de Andalucía.

   Celebradas sus primeras ediciones en los meses estivales en el campo de golf de Pozoblanco, y luego trasladado al recinto ferial en Otoño, es un festival clave, no sólo para disfrutar de la espectaculares estrellas que nos deleitan con sus voces y canciones, si no para degustar nuestra gastronomía, bajo un manto de estrellas declarado Starlight.

  Actualmente el festival ya lleva más de cuatro ediciones a sus espaldas con una duración de 3 días, ha contado con estrellas de la talla de Miguel Bosé, dentro de su gira -Estaré , David Bisbal, Camilo, María José Llergo, Amaral, Pablo Alborán, Pablo López, Dani Martín, Orquesta Panorama, Quevedo y Manuel Carrasco, el cual incluso, dedicó una canción a Pozoblanco:

«Con su casa de la Viga, a la sombra de un chaparro toda una vida sintiendo los amigos, los recuerdos, el pozo viejo y el gallo. Y por Santa Catalina con su torre campanario las cigüeñas en el cielo anuncian que el Nazareno está cuidando tu paso. En el Valle Los Pedroches, la dehesa qué bonita, contemplando media tarde el verde de las encinas. Yo no quisiera soltarme de tu mano compañera, pa´que la noche nos gane besándote tus lunares bajo una lluvia de estrellas. Vámonos de aparcería, dame una bota de vino, reverendo el bar Matías. Ya redoblan los tambores, agitando la bandera, la alegría se dispara y la pólvora se clava, las flores se van con ella. La fe que nunca se apaga, un camino de ida y vuelta, Virgen de Luna el sombrero está soñando tu encuentro esperando hasta que vuelvas, esperando hasta que vuelvas…Y pasear contigo por la calle real y volver a cantar como un tarugo más». 

    Conscientes de la función de las Tradiciones, Pozoblanco trabaja por conservar su identidad y ponerla en valor.

   Nuestras Tradiciones son Unión. Unión de pasado y presente, unión de nuestros pueblos, de sus gentes, de los que están con los que se fueron y vuelven, y con los que llegan por primera vez.

    La Feria de Pozoblanco, Las Gachas, El Carnaval, las Cruces de Mayo, San Gregorio o nuestra «Feria chica», La Fiesta de San Isidro y su popular muestra de Muñecas, María Auxiliadora, el Corpus Christi, la procesión motorizada de San Cristóbal, las divertidas verbenas de verano…

   Queremos compartir con todos, aquello que nos hace disfrutar. No te acerques a mirar, únete a nuestras Fiestas y Tradiciones.

VIVELAS CON NOSOTROS

 

Agenda de Eventos: Culturales, Deportivos, Festivos, Formativos, Sociales y Tradicionales Comarcales

    La Comarca de los Pedroches y en concreto Pozoblanco, es un territorio muy activo, con multitud de Eventos de todo tipo con los que disfrutar en todas las épocas del año; con dicho fin, la Oficina del Reto Demográfico de la Mancomunidad ha creado la  Agenda de Eventos que se celebran en toda la Comarca de Los Pedroches, incluido Pozoblanco, con la que podrá informarse, participar y planificar cualquier tipo de actividad de las que se celebran en la Comarca de Los Pedroches.

  Los eventos en la Agenda se clasifican por Municipios, Tipo de Evento, Fecha/s y hora/s de celebración, ubicación (Google Maps) y resto de información complementaria. Ordenada por horas y accesible desde cualquier dispositivo (ordenador o móvil) mediante la aplicación de Google Calendar.

Acceso a la Agenda de Eventos Los Pedroches. En la Web de la Mancomunidad de Los Pedroches existe información de las características e instrucciones de acceso a dicha Agenda de Eventos.

Datos de contacto

  • Ayuntamiento de Pozoblanco,

Cronista Sepúlveda S/N, 14400, Pozoblanco (Córdoba)

Web: Ayuntamiento de Pozoblanco

Email: ayuntamiento@pozoblanco.es

Tfno: 957 77 00 50

  • Oficina Municipal de Turismo de Pozoblanco

C/ Cronista Sepúlveda, 2  C.P. 14400, Pozoblanco (Córdoba)

Web: Oficina de Turismo de Pozoblanco

Email: turismo@pozoblanco.es

Tfnos: 957 132 204 – 678 758 449

  • Mancomunidad de Los Pedroches, Oficina Comarcal del Reto Demográfico

Carretera de Pozoblanco S/N 14480 Alcaracejos (Córdoba)

Web: Mancomunidad de Los Pedroches

Email: ocd-mancomunidad@lospedroches.org

Tfno. 692 195 379